CAPÍTULO CINCO Si Jana Dragana conociera la agitación interior de Steve Lurgan, se habría preguntado si el demonio que lo atormentaba era mucho peor que el que la acosaba a ella. Habría argumentado que, al menos, su demonio sólo lo atormentaba durante el ciclo de luna llena. No lo acosaba todos los días. Estaba luchando fuertemente para superar su adicción al c***k. Había sido una chica voluntariosa desde su juventud, confiada en su belleza natural y en su espíritu para superar los obstáculos de la vida. Crecer en Bosnia la expuso a los conflictos raciales y económicos, aunque su aspecto la ayudó a esquivar la mayoría de las trampas de las que sus amigos solían ser víctimas. Sabía que tenía que salir de Serbia si quería labrarse un futuro, y acabó emigrando a la República Checa, donde ap

