- Bien. - sonrió Evilenko. - Estoy seguro de que hará su movimiento muy pronto. - - ¿No vas a llamar a la policía? - Se preguntó Jana. - El FBI ha pedido que mantengamos nuestras posiciones hasta que puedan poner en marcha su plan. - respondió Evilenko. - Al parecer, Lurgan tiene a sus conexiones rusas acercándose a nuestra ubicación. Esperan pillarnos desprevenidos y robar la información de la investigación que pude rescatar de nuestro cuartel general cuando escapé. Verás, querida, él estaba seguro de que yo haría que mis hombres se pusieran en contacto contigo y te trajeran aquí. Se imaginó que lo guiarías directamente a nosotros. El hecho de que Lucic te convenciera de que estaba haciendo guardia justificaba que se quedara vigilando frente a tu casa. Sólo que ahora hemos dado la vuelt

