CAPÍTULO UNO Kane North era el mayor traficante de c***k de Nueva York, y nadie en la policía de Nueva York, la DEA o las organizaciones rivales de la zona triestatal esperaba que su ascenso disminuyera pronto. Tenía cocaína procedente de los Cayos de Florida, de las fronteras mexicana y canadiense, y de docenas de puntos a lo largo de la costa noreste. La convertían en c***k en cientos de laboratorios clandestinos de Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania, y se distribuía desde más de mil casas de c***k en toda la zona. Se calculaba que la Red de North recaudaba más de un millón de dólares al día sin contar los gastos, y la única preocupación de North era la asombrosa carga que suponía para sus empresas de blanqueo de dinero. Muchos de sus mayores clientes eran personas de la industria

