Estar en esa gran biblioteca mientras su mamá ordena traer todos sus libros que tiene en su habitación, que casi cuatro sirvientes hombres traen cada diferente libro que están cargando y dejan en la gran mesa, donde todos se encuentran observando mientras que los lobos, Alejandro y Tamara miran aquella biblioteca tan lujosa y bella con grandes estantes llenos de libros, y si volteas al techo encuentra grandes murales místicos y estatuas de diferentes vampiros, al igual de personas importantes de su historia y con grandes corredores. —Comencemos por lo primero, — Adaline abre uno de los tantos libros al voltear el libro y mostrar a ellos algunas imágenes. —Efectivamente es cierto que aquellos vampiros se hacen llamar los maniates, tomaron ese nombre al ser unos caminantes que descubrieron

