Ambos continúan caminando al encontrarse entre sembradíos color amarillos y naranja, un lugar tan natural como tranquilo. —Entonces dime, porque Carlos me dijo eso Nicolás. —Emma entiende que no es tan simple. —Que ser la hibrida que quiero y que me hace pensar que aparte de ti, alguien más evita que lo sea, solo dime de quien es, porque según Carlos, tú ya no me protegerás de quienes hablaba rorro. —Nunca debió mencionarte sobre ellos, no es que usemos a nuestra conveniencia la profecía de la loba de ojos grises, solo que es la profecía que más se asemeja a ti al ser que tiene similar color de ojos, que, en cambio de algún modo, no siempre determinan a ese color, pero vuelven a ese grisáceo azulado, algo que no se había visto por mucho tiempo y “según,” — menciona Nicolás entre comill

