El fuego se había encendido en el baño y ninguno estaba dispuesto a restrictiva, cuando ambos sabían que no era correcto. Esteban era consciente que no podía aprovecharse de Sofía para calmar los síntomas de la bebida que le habían dado y Sofía, sabía a la perfección que ese no era el Julián que antes la hacía tocado. Dicen que los cuerpos recuerdan mejor que la mente y era verdad, Sofía sentía como su cuerpo reconocía el toque de Julián y como el de ahora era muy distinto a ese. Lo sabía, su cuerpo le había dado la respuesta mientras caliente, se complacía de las pulsaciones que el orgasmo le había causado. Podía parar ahora, se había liberado y reconocido que no era el Julián que anteriormente la había tocado muchas veces. Pero no quería hacerlo, sentía que hoy experimentaba el chocola

