Narra Ethan O’ Brien. Salgo de la casa de la distinguida familia Burgess con la peor de las impresiones. Me cuesta mucho clasificar esa visita, porque no fue para nada lo que esperaba. Me cuesta creer que mi madre quiera emparentar con ellos, a no ser que no tenga idea de dónde nos estamos metiendo de buena fe. Es bastante evidente que son unos lobos disfrazados de oveja, quizás ese sea el motivo por el que estamos aceptando esta unión. Ante el mundo, esta familia pretende ser una de las más prestigiosas y correctas, pero en la realidad dejan mucho que desear. Soy consciente que la mía no es el mejor ejemplo, pero al menos no nos presentamos de una forma siendo de otra. Todos saben quiénes son los O’ Brien, para bien o para mal. Sin embargo, estos son solo una pila de degenerados que abu

