Sienna: Mierd*, esto no podía ser verdad. Tuve s3xo con el novio de mi madre y a todo esto, ¿por qué tenía que ser él? Como sea, vi su mano extendida y no podía quedarme aquí de pie y mirarlo como una tonta. Sumado a eso, Marcus me observaba con seriedad y esto me descoloco. ¿Él fingiría no conocerme? Pues bien, yo también haría lo mismo. Asentí y alargué mi mano, tomando la suya tan caliente y tan fuerte. Marcus apretó la mía, ligeramente, y pudo haber sido mi imaginación, pero una corriente me atravesó cuando lo hizo. Incluso vi sus ojos verdes, brillar. “¡Dios! ¿Qué me pasa? ¿Por qué me late tan fuerte el corazón?” Carraspeé y lo solté rápidamente, apartando la mirada y posándola en otro lugar que no fuera en este hombre. —Un gusto también, Señor Blackwood. —Le dije obse

