Marcus: Me pasé una mano por mi cabello y lo tiré en frustración. Sienna no estaba por ninguno lado. Saqué mi móvil y le marqué a mi chofer. De seguro tenía que estar con él, ¿por qué con quien más? Si hubiera llamado a un taxi, al conductor le hubiera tomado un poco más de una hora, llegar hasta la mansión. Preston contestó enseguida. —Señor Blackwood. —¿Llevaste a Sienna a la universidad? —Casi le grité y no dejé pasearme por mi despacho como león enjaulado. —Sí... Sí, Señor. —Me respondió con nerviosismo. Quería lanzar mi teléfono contra la pared y tirar las cosas que había en mi escritorio, pero me obligué a respirar profundo para calmarme. —Síguela. —Le ordené—. Ella se va a encontrar con su amigo y si se besan quiero saberlo. Mejor dicho, si llegan a más, impídelo. —P

