Marcus: Sienna prefirió irse con Ethan y dejarme aquí solo en medio del jardín. Mi corazón ardía, mis ojos ardían. No podía creer que esta pequeña siguiera rechazándome y yo seguía aquí, enamorado de ella. Debería estar con Susana, viendo que estuviera bien. Pero no, estaba como un perro detrás de su hija. Los seguí sin pensarlo, solo quería saber de qué hablarían y lo prometo, no volvería a golpear a ese mocoso. Aparté de que en serio tenía que controlarme, también sabia que a Sienna le importaba ese chico y aunque me muriera de celos, tenía que aceptarlo. Todo con tal de no verla sufrir. Minutos después, con mi oreja pegada a la puerta, escuché toda la conversación. En mis labios se formó una sonrisa. Ella lo rechazó. Si a mi pequeña le gustara tanto como dijo, no tendría por

