Sebastián me abraza muy fuerte a el. No tienes nada de que preocuparte Antonella, ese hombre no podrá acercarse a ti, debes comprender que quizá sólo es un loco que te vio en alguna parte y se aferra a ti, pero jamás, nunca permitiré que se acerque a ti, jamás, ire en su búsqueda, te aseguro que daré con el. - Es sólo, yo no se porque ese hombre me querría a su lado. - No es tu culpa, es un lunático, pero nada va sucederte. - No me preocupo por mi, si no por ti, ese hombre es un peligro Sebastián, por favor, prometeme que no harás nada que te ponga en peligro, mirame a los ojos y jurame que no harás absolutamente nada que te ponga en peligro, por favor. - El te quiere a ti, y tu sólo te preocupas por mi, de verdad que eres tan dulce, la última vez me atacó por un descuido mío, pero es

