Narra Pablo. —¡Felipe! —gritó Juan desde la puerta. Me puse de pie rápidamente, al ver eso me quedé muy asustado, Felipe también se levantó de golpe al escuchar a su hermano gritar. —¿Qué pasa? —preguntó Felipe asustado, mientras caminábamos a la puerta principal. Sin decir nada, tomé a Juan de la mano, y traté de meterlo lo más rápido que pude a la casa, pero no me dejó hacerlo, se liberó de mi agarre. —Algo me está pasando —dijo Juan asustado, no se movía, ni siquiera la cabeza, fue cuando me di cuenta que esa cosa tenía una de sus largas uñas en su cuello. —Ayúdame, no sé qué me pasa. —Tranquilo, Juan —dije asustado. Felipe me tomo de la mano, y me miró esperando una explicación, podía notar que estaba asustado y preocupado por su hermano. —Está detrás de él —dije casi en susurr

