Lia se sentía mal por la forma en que se habían marchado dejando a esa mujer sorprendida y disgustada con su partida, sabía que se había comportado mal, pero ¿no se supone que siempre hay que aguantarles cosas a las suegras? — Cielo, no importa, podría haber aguantado a tu madre, no es la primera vez que se dirigen así a mí, yo haría cualquier cosa por ti, quizá solo le hace falta verte — Aseguró Lia sintiéndose mal por haber abandonado así la casa de su futura suegra, lo que menos quería era llevarse mal con ella. Justo estaban por subir al coche cuando el teléfono de Evan empezó a sonar y pido escuchar la voz angustiada de su padre hablándole desde el otro lado de la línea. —Sé que es la hora de comer y espero no interrumpir ninguna comida importante, pero es muy urgente y no sé si de

