No podía creerlo, estaba estupefacto, su voz era increíble, el maestro la veía asombrado, supongo que todos. ¿Que si yo la odio? No, sólo me gusta hacerla enojar. ¿Me gusta? Somos rivales, no hay nada más allá que una simple rivalidad. -Bien hecho Lindsay-El maestro se acercó a ella una vez que terminó, como siempre era el centro de atención. -Una voz completamente normal, en mi opinión Taylor lo hizo mejor- Solté para molestarla Ella solo volteó incrédula -No estoy aquí para gustarte, Wetzel- Dicho esto, no volvió a dirigirme la palabra, a veces creo que soy muy molesto, pero luego lo olvido. Al salir del salón me siguió Taylor y me tomó del brazo. -Así que...te ha gustado mi cancion J.- Taylor es mi ex, mi increíblemente insoportable ex. -No molestes Taylor, ¿que es lo que quier

