Deje caer el cuchillo y me aproximé a él. -¡¿Que haces en mi casa?!-Comencé a buscar la herida en su abdomen, pero no había nada, ni un rastro de sangre. -¡Casi me matas!-Me gritó, el estaba de pie así que lo mire de arriba hacia abajo, solo encontré una caja de jugo en el piso, suspiré aliviada y luego toda la ira hizo que le golpeara el brazo. -¡Auch!-Se quejó y se sobó la parte donde lo había golpeado- ¡Tu tienes algo contra mí!-Me gritó -¡Es porque me has asustado! ¡Si llego a herirte los cargos irán contra mí, idiota!-Le grité de vuelta, si pensaba que podía hablarme así cuando quiera estaba muy equivocado, además....¡Es mi casa! -Me debes un jugo-Señalo el cartón del piso -Tu limpiaras eso, ¿que haces aquí?-Se tensó momentáneamente y comenzó a mirar toda la cocina- Estoy esper

