Estábamos en la casa del sujeto llamado Tomas, su casa era gigante, como una mansión. Lucas tenía el semblante serio, como siempre que iba a ver a algún socio. Al entrar intenté disimular mi emoción y al parecer lo logré, ahora faltaba ver a las chicas. -¡Chicos!- Dijo un hombre alto y moreno de ojos verdes- Es un placer, Soy amigo de su jefe, mi nombre es Tomas.-Llevo su mirada hacia mi y sonrió- ¿Y esta hermosura quién es?-Se iba a acercar pero Lucas lo impidió y los demás chicos me cubrieron. -Tranquilos, sólo quiero observarla- Se acercó y me miró de arriba hacia abajo, sonrió y se dio vuelta. -En un momento llegarán las chicas, síganme, los llevaré a mi oficina. Su oficina era enorme, la mayoría de las cosas eran marrones combinadas con un rojo intenso, muy elegante. Todo iba pe

