Duncan estaba convencido que Megan lo intoxico a propósito, quizá por tantas discusiones, por el arranque que había tenido por su compañero de trabajo o simplemente porque la sobrecargó de trabajo, por ello cuando ella le propuso ir a la casa de su abuela para aprender a cocinar para él, no le creyó. — Vamos no seas así, sé que cometí un error, pero permíteme enmendarlo —, entendía un poco su molestia, pero vale que no fue a propósito, parecía un niño consentido, cuando se era adulto había que saber tolerar los errores propios y de los demás, pero era que no pegaba una con él, pero la explicación era simple, entre ellos no había más que un trato. — No me convences pues además de que te lo había escrito en aquel informe, todos los productos que hay en la nevera y despensa son libres de gl

