56. Estoy intentando no quemar la cabaña.

929 Words

El amanecer en la cabaña es algo que no había experimentado en mucho tiempo. Me despierto con el sonido de los pájaros y el aire fresco entrando por la ventana. Gabriel sigue dormido, y por un momento me quedo ahí, observándolo. Es raro verlo tan relajado, sin la presión del mundo sobre sus hombros, y eso me hace sonreír. Con mucho cuidado, me levanto y decido hacer el desayuno. Estoy tan fuera de la rutina que me siento como una turista en mi propia vida. Encuentro la cafetera, unos huevos y pan, y empiezo a preparar algo simple. Claro, en el proceso me las arreglo para casi tirar la sartén dos veces y derramar la mitad del café en la encimera. —¿Qué haces? —dice Gabriel, apareciendo en la cocina con el cabello desordenado y una sonrisa divertida. —Estoy intentando no quemar la cabaña

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD