44. Sir Washington.

1050 Words

Los días siguieron con sus giros inesperados y momentos de risa, y yo seguía aprendiendo a navegar entre el caos y el amor. Gabriel y yo encontramos una conexión más profunda a medida que compartíamos nuestras vidas, con todas sus locuras y momentos de calma. Cada día era una nueva aventura, y entre las charadas de nuestras conversaciones y el amor que crecía, nos estábamos construyendo un mundo propio. Una noche, mientras cenábamos en la cocina, el tema de las mascotas salió a la conversación. Gabriel había mencionado en tono de broma que deberíamos considerar adoptar un perro, y la idea rápidamente se convirtió en un —gran debate— entre nosotros. —¿Y si adoptamos un perro?— preguntó Gabriel, con una sonrisa traviesa. —Podríamos llamarlo “Astro” o algo así. —¿Astro? ¿En serio?— respond

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD