52. ¿Podrías dejar el celular por una vez?

1116 Words

Días después de la reunión con Pablo, las tensiones empezaron a acumularse como nubes antes de una tormenta. Gabriel estaba cada vez más estresado, con la presión de su trabajo y las constantes llamadas de su equipo legal tratando de mantener la empresa de su hermano a flote. Aunque habíamos decidido que Pablo se ocuparía de sus problemas, era obvio que Gabriel seguía sintiendo una responsabilidad que no podía sacudirse. Yo, por mi parte, también me sentía atrapada en medio de un huracán de emociones. Mi vida con Gabriel, que había comenzado llena de risas, torpezas y momentos mágicos, estaba comenzando a perder ese brillo. Las deudas seguían presionándome, y con dos trabajos y dos hijos, apenas tenía tiempo para respirar, mucho menos para mantener a flote una relación que parecía cada ve

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD