Narra Yara Después de disfrutar un delicioso desayuno nos cambiamos, gracias al cielo vine preparada con ropa extra no se porque pero tenía el presentimiento de que tenía que hacerlo. Suena el timbre y es Enzo quién abre la puerta está vez, es el camarero que viene en busca del carrito le da una propina y le agradeció por el servicio. Buso por los alrededores para verificar si se me queda algo pero ya tengo todo listo en mi cartera, antes de salir se acerca a mi y me toma por la cintura para acercarme a él en lo que yo rodeo su cuello con mis brazos, nos damos un beso lleno de mucho amor. Antes de salir tomó algunas rosas blancas y rojas para llevarlas a casa y así poder tener un recuerdo de la maravillosa noche que tuvimos, se que las flores se van a marchitar pero esos recuerdos que

