Luego de hablar con mi hija le hice un té al cual le coloque unas gotas para dormir, necesito que descase para que se pueda recuperar y tomar las riendas de su vida. Me hice cargo de los niños, mande a Samuel a buscar a Joan, así que por ahora tengo todo controlado, los niños están jugando y corriendo por toda la casa. Quiero que tengan este recuerdo por si es la última vez que se ven niños vengan a cenar — abuela Joan puede dormir con nosotros. — ¡sí! Mis corazones, nos quedaremos a dormir — ¡sí! Los ducho les coloco pijama y los acuesto a dormir, luego me voy a la habitación de mi hija para dormir con ella, ¡cómo me duele esta situación! Si no conociera a Keelan estaría luchando para que mi hija lo dejara, pero él la hace feliz y contra eso no puedo hacer nada, le costó mucho tiempo

