Llamo a Samuel — señora, ya tengo la ropa — puedes subir y dejarla en la puerta de mi oficina — ya subo señora — espero a escuchar la llegada del ascensor, escucho los pasos, llegar y luego retirarse, así que abro la puerta y tomo la ropa me doy una ducha mientras Keelan descansa luego decido llevar todos los documentos al equipo financiero. Llego al piso y veo nuestros almuerzos en el escritorio que era de Francesca, así que decido meterlos al microondas, voy a la habitación y Keelan aún duerme, cariño despierta, cariño — mm mami, tengo sueño — cariño debemos comer e ir a casa con nuestros hijos — cierto me levanto y comemos cariño me doy una ducha y nos vamos —. Cuando Keelan sale más guapo que nunca por dios, este hombre es el pecado en persona — ¡deja de verme como un tozo de carne

