—Es una cada ocho horas —lo regañó ana. Él se encogió de hombros y después de tomar el agua, se la volvió a pasar a Ana. Se hizo marcha atrás con mi simplemente salió por el camino que era para la salida. Ana, pudo ver de reojo que el chico que le había besado la saludaba distancia. "Nos vemos, hermosa" le dijo con los labios. Leonardo apretó el volante sintiendo sus puños blancos en ese momento. Le daba sumamente enojo, saber que Ana había sido besada por ese sujeto. Pero igual forma , tampoco entendía porque se sentía de este modo. Porque eran tu primo tan sobreprotector, no lo sabía pero ahí estaba enojado porque ella se había besado con otro. Después de algunos minutos de estar en la carretera, sus manos se relajaron .s dos nudillos dejaron de de quedarse blancos, Y él empezó a s

