Abrí lentamente mis parpados, me dolía el cuerpo, pero no tanto como mis manos. Trate de incorporarme temiendo caerme, pero no, había tenido suerte, mis fuerzas estaban en perfecto estado. Parpadee varias veces acostumbrándome a la luz, a pesar de haberme dado cuenta que no era mi habitación, no me alarmé, estaba más que segura que ya había entrado a aquella habitación y por más loco que pareciera estaba segura que era la habitación de Austin. ¿acaso él me había encontrado? ¿acaso él... Y antes que pudiera crear mi propio mundo en mi mente alguien entro en la habitación. Era una mujer, realmente parecida a Austin, su cabello n***o como la noche caía a los costados, sus ojos perfectamente delineados con un poco de sombras me examinaban, sus finos labios pintados de rojo llamaron mi atenc

