Era la quinta tienda que visitaban. Isaac comenzaba a acostumbrarse a simplemente dejar que Elijah se encargara de seleccionar ropa para él. Günter había sido llamado dentro, ahora el empleado favorito de Elijah era el encargado de llevar al bebé de Isaac y las bolsas de ropa nueva. Aunque el castaño se sentía algo culpable de dejare el trabajo más pesado, Günter parecía muy contento de jugar con Olie, que, por primera vez en su cortísima vida, estaba tranquilo y de buen humor. Elijah, por su parte, se había vuelto experto, en esas dos horas y media, en esconder sus verdaderas emociones. Y es que, el pelinegro estaba pasando por un conflicto mental enorme. Quizás era porque era la primera vez que pasaban tanto tiempo afuera de la oficina, pero, Isaac comenzaba a verse más como un ser huma

