Capítulo XXXVII: Ella no será la excepción

2198 Words

Enzo La madrugada fue justo lo que esperé. El bebé despertó cada dos horas reclamando su comida y en un intermedio yo cambié alrededor de seis pañales. Mi madre también acudió a mi ayuda un par de veces y de esa manera yo pude descansar al menos un par de horas, justo el tiempo que necesité para estar completamente renovado. En cuanto desperté, decidí darme un baño. El agua fría ayudó para despabilar más rápido. Me vestí con pantalones de mezclilla y una camiseta sencilla en color negr0, una botas y salí en busca de mi madre. Camino por el pasillo escuchando su dulce voz hablándole al pequeño, llegó hasta donde está y me recargo en el marco de la puerta de su habitación para verla con él en brazos. —¡Oh pequeño! Tú llegada significa solo cosas buenas para quien goza del privilegio de t

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD