Enzo —Fue una cena agradable, olvidando el pequeño incidente—.Menciona Eliana al entrar a la casa. —Realmente lo fue, gracias por aceptar mi invitación.—No quisiera despedirme, deseo su compañía aunque sea unos minutos más, pero soy consciente de que ella necesita descansar, es tarde y yo tengo mucho trabajo por la mañana.—Buenas noches, Eliana.—Me despido con un asentimiento de cabeza y me doy la vuelta para caminar a mi habitación, sin embargo, su voz me llama de vuelta. —¿Sí?—Respondo esperanzado a que ella quiera seguir conversando. —¿Thor puede dormir en la habitación?—Intento ocultar mi abatimiento ante su pedido, me siento como un estúpido. ¿En verdad creí que ella quería seguir teniendo mi compañía? —Por supuesto, iré a buscarlo. No espero su respuesta y salgo en busca del

