CLARA. Camino alrededor de la casa, sintiendo que uno de los hombres se ha convertido en mi sombra. Su presencia es opresiva, un recordatorio constante de que estoy atrapada en este lugar. El recuerdo de lo que pasó hace unas horas aún me atormenta: el temor que sentí, seguido por una extraña curiosidad por intentar entender de qué va todo esto. La manera en que Zayed habló con el hombre, con esa imponencia de alguien que sabe que ha ganado el respeto de todos, me hace preguntarme: ¿qué clase de hombre es Zayed? ¿Está involucrado en negocios torcidos? Tiene la fachada perfecta para cometer actos ilícitos y que estos sean pasados por alto. Sé que su fortuna es inmensurable, y esa es la misma razón que me llevó a dudar, aunque fuera brevemente, de su honestidad. Jamás pensé que estuviera r

