En California La señora Katrina viajó a la casa de su hermana. Estaba tan molesta con ella y su cuñado por haber solapado a su marido en tan horrendo hecho. __ Katrina yo tampoco lo sabía, lo juro - insistía su hermana Martha - John me lo dijo hace poco. __ Si tienes que molestarte con alguien es conmigo, cuñada - le dijo John abrazando a su mujer - Martha sólo es culpable de amarme demasiado. Lo lamento tanto, no tenía opción. __ Siempre hay opción, John - le espetó la señora Katrina con rabia - por tu culpa mi hija anda deambulando quien sabe en dónde. No se sabe si está bien o mal. No me hago una idea de lo que pueda estar pasando mi niña y yo aquí sin poder apoyarla... La señora Katrina comenzó a llorar. John soltó a su mujer para abrazarla y está siguió llorando en su hombro.

