Narra Carlos. Metimos a Andrea en el maletero del auto de Manuel, todo está listo. —¡Quiero que la tiren! Tengo algo que hacer —Dijo Manuel y se fue con Ariana y el estúpido de Pablo. —¿Dónde lo hacemos? —Preguntó Henry. —No se, tal vez en la escuela —Dije. Creí que Henry iba a salir con un gran sermón de porque no tirarla en la escuela a plena luz del día, pero no. —Me gusta esa idea, así podríamos largarnos de aquí, no quiero estudiar, me molesta hacerle caso a los adultos —Dijo Henry. La verdad que yo pienso eso desde que llegamos aquí, no me gusta para nada venir a la escuela. —Entonces, eso haremos —Dije. —Solo que hay ponerle algo de sazón. Saque unas hojas de mi estúpida mochila y las pegue en las placas, así si alguien ve que tiramos un cuerpo, no sabrán las placas del aut

