Narra Ángel. Solo quiero mi parte del dinero de este estúpido negocio y me largo, la escuela no me va a servir para nada. —Preparen las jeringas. Tome un par del estante de un lado de la camilla, por dios Jessica, eres muy fea muerta, creo que va siendo hora de que te vea tu querida hermana, el otro día se me escapo, pero a la próxima no podrá. —Andando Ángel, deja de mirar a la muerta. Estoy comenzando a pensar que estos dos idiotas creen que soy su puto esclavo, creo que va siendo hora de decirles que no. Comenzaron a caminar hasta el cuarto, creo que tomaran a dos de los nuevos, aunque yo preferiría a los viejos, si se nos escapan cuenta todo y estamos acabados. Este idiota todavía se mantiene en el anonimato con los secuestrados, no entiendo porque lo hace. Abrieron la puerta,

