Me das una mano. Pov Niccolo. Me encanta mi mujer, la amo tanto que no soporto verla en esa maldita cama de hospital. Haber sabido que la maldita esa, quería hacerle daño a mi ratoncita jamás la hubiera expuesto, pero la maldita esa lo pagara. Aún recuerdo de cómo yo les decía a los malditos paramédicos de que la vieran a ella y no a mí que yo estaba bien, solo era un maldito disparo, pero mi pequeña ratoncita tenía su manita roja por el golpe que le dio a esa loca. Lo que me da consuelo es que ya está bien, y lo que más felicidad me da es que seremos padre de un pequeño o pequeña. Estoy muy feliz que hasta podría regalar mi fortuna. De hecho, les di un bono a todo el clan por la llegada de mi primogénito, y en las empresas les di vacaciones de 1 semana a todos con un bono no

