Arami. Había transcurrido desde la ceremonia unas 4 semanas, semanas que tuvimos que pasarlas organizando nuestras vidas personales y laborales. Ambos éramos personas muy ocupadas que constantemente viajábamos, Alejo por ser el presidente de su compañía y yo por ser la vicepresidenta del museo que necesita visitar a las posibles nuevas adquisiciones antes de comprarlas. Gracias a esto tuvimos que posponer nuestra luna de miel hasta ahora. Gracias a nuestros colegas y amigos logramos poner todo en orden para poder finalmente tomarnos el tiempo necesario para poder disfrutar de nuestros primeros meses como marido y mujer. Para mi gran sorpresa Alejo había decidido dejar la organización de estas semanas que nos esperaban a mis amigas, por supuesto él organizó la parte más importante y eli

