Ambos estaban llenos de pasión incontenible, se besaban como si hubiera pasado algunos meses desde que se hubieran visto la última vez. —Estaba tan preocupada por tí —susurró Evelyn contra el pecho masculino apenas separó sus labios de los de él. —Y yo solo estaba anhelando el momento en que pudieran regresar y tomarte de nuevo en mis brazos. —Te amo —dijo ella… —Te amo —dijo él… Ninguno de los dos había tenido idea de lo mucho que se iban a amar y necesitar el uno al otro. Si alguien les hubiera contado que esto iba a suceder en apenas unas semanas, se hubieran burlado y reído durante un buen tiempo. Pero ahora era una realidad tan tangible, tan serena y hermosa que los tenía embelesados. Mientras Marcus y Evelyn disfrutaban su amor, del otro lado de la ciudad se tramaban asechanzas

