Lo malo de ser promiscua es levantarse al otro, no es como si me levantara temprano, para nada, no lo hacía, Ben se había encargado de sacarme todo tipo de actividad que me estresara, me mantuviera mucho tiempo parada o en su defecto sentada, ahora tenía que descansar porque faltaba muy poco para el parto y queríamos que todo saliera como debía ser, ninguna complicación, ningún tipo de estrés, todo siguiendo un gran curso de armonía y paz, al menos dentro de lo que se nos permite. Las cosas por el casino iban perfectas, Megan se estaba haciendo cargo de ello al cien, Ben pasaba a revisar y traer alguna cosa especifica que necesitaran de mí, aunque me encargue de autorizar a mi novio para algunas tomas de decisiones, solo las fáciles, cosas simples que Megan necesitara y que viera que era

