La vida es jodida, yo lo sé, mi familia lo sabe, hasta el hombre que está frente a mis ojos lo sabe, nada puede salir completamente bien y lo que comenzó como algo bueno, termino conmigo, mi hermano y George en la oficina del hospital donde trabaja mi mujer, donde acaban de discriminar a mi mujer y sobre toda las cosas golpearla. Se supone que todo iba encaminado para ser tranquilo, feliz y ameno, pero no… cómo dije antes la puñetera vida siempre tiene otros planes, unos dónde jodernos la existencia es lo principal. - Caballeros ¿podemos hablar? - el tipo que acabo de conocer como Anderson nos mira. - Todavía no llega mi abogado - observó el celular para ver si Mateo ha escrito. - No creo que sea necesario - dice en tono concilia

