- Hola – sus ojos marrones me observan - ¿Podemos hablar? - Hola Emma - sonreí - Claro pasa. Sus hermosos ojos se posaron en mí para luego observar mi brazo y hacer una mueca. Le regale media sonrisa y ella me devolvió una, sus pasos fueron lentos y algo medidos hasta que terminó a mi lado y tomo el algodón para limpiarme. - Cuando iba en el último año de la universidad me enteré que estaba embarazada - la miré sin entender, pero la dejé hablar. - Había estado acostándome con un chico del campus… - calló - …Nicolás, era un hombre guapo pero un mujeriego de primera. - ¿Te engaño? - subió sus hombros. - Seguramente, aunque no me importaba, ambos decidimos que lo importante era nuestro hijo, au

