Siempre creí que las buenas acciones traían grandes recompensas, ya saben, cuidar al prójimo, ser empático, servicial, amoroso, bondadoso y todas esas cosas, creí que siendo una gran persona obtendría buenos resultados, porque la vida no me castigaría. Aunque las cosas que hice fueron porque las sentí, nunca deje ser yo, jamás falsifique mi persona y jamás lo haría. Mi madre era una gran mujer, ella me crio con todo el amor del mundo, me enseñó la importancia de la honestidad, el amor y respeto, me explico que todos éramos seres maravillosos y qué, como tales, merecíamos el mejor trato y eso fue lo que hice. Ella también lo hizo y la vida me la arrebato. Ahora no puedo evitar pensar porque no me saque el útero y los ovarios luego de tener a Nathan, yo sabía lo que podía pasar y aun así

