9 Bella —¿Te gusta, compañera? —me preguntó Liam con voz grave y llena de deseo mientras me penetraba con un poco más de fuerza, moviéndome en la cama hasta que Rager y Evon colocaron sus manos sobre mi hombro para darme equilibrio ante sus embestidas. Puse los ojos en blanco y mis manos se aferraron al sitio en donde empuñaba la manta, entonces apreté todo en mi cuerpo, apretujando la enorme polla que me llenaba. Liam gruñó y lo apreté con más fuerza. —Joder, cuando me aprietas así me corro. Lo hice de nuevo. —Diablos, ¿quieres que me corra? Me dio una nalgada suavemente. Saber que le daba placer hacía que lo hiciera una y otra vez. Entonces claro que seguí apretando, y él siguió dándome nalgadas. Evon metió su mano por debajo de mí y encontró mi clítoris, tras lo cual usó dos de

