Frente a mí se encuentran mi guardaespaldas con una tanga brillante como única prenda de vestir y un corbatín en su cuello como accesorio, con sus abdominales a simple vista. No recordaba lo sexy que Axel se veía con poca ropa o sin ropa. Sacudo un poco mi cabeza para sacar esos pensamientos de mi mente, no era momento de ponerme caliente. -¿Qué haces aquí Adrianne? - me pregunta - Nos encontrábamos en su camerino, luego de su espectáculo me busco para hablar, según él, me va a explicar todo. -Tengo muchas dudas - le digo - Desde el día de la boda, estoy intrigada a saber quién eres - le respondo - El me mira con una mueca en sus labios. -Te iba contar cuando por fin estuviéramos juntos - me responde - Lo miro. ¿En serio Axel? Ese no podía ser su plan, faltaba mucho para que él y yo

