Me limpié rápidamente las lágrimas y saqué los pies de la piscina, él chico era casi de la misma estatura de Jungkook - ¡No! Estoy bien gracias – Le dije con una sonrisa forzada.
Él chico tambien sonrió - ¿Estás segura? – Yo asentí con la cabeza - ¡Lo siento! No queria asustarte.
-¡Oh! N-no, no, no me asustaste – Le dije, nerviosa.
Él chico se llevó una de sus manos a la cabeza, acomodó un mechón de cabello - ¿Eres extranjera no? – Seguía sonriendo.
-Si – Le dije, tímida.
Él chico estiró una de sus manos - ¡Mucho gusto, soy Kim Taehyung! – Yo sonreí, realmente era tierno.
Yo tambien extendí mi mano - ¡Lo sé! ¿Cómo no voy a conocer a V! – Una sonrisa se me dibujó en el rostro, pero esta ya no era forzada, era natural, como si él chico me diera la paz y la comodidad que necesitaba - ¡Soy Cielo!
-Qué bonito nombre – Me dijo. Yo sonreí. Iba a decir algo más, pero fue interrumpido.
-¡Oh! V ¡Ya conociste a mi novia! – Una voz se hizo sentir rompiendo aquel momento.
Yo apreté los puños ¿Me estaban siguiendo? – Hyung, ya te dijo que no es tú novia, tienes que aceptarlo – Otra voz tambien resonó.
Tae se giró a verlos - ¡Están aquí! ¿La conocen? – Preguntó el chico sorprendido.
-¡Lastimosamente! – Dije en un susurro.
Suga se acercó rápidamente a mí, me tomó de la cintura y me acercó a él - ¡Claro, que nos conocemos! Es mi novia, ya te lo dije – Intenté soltarme, pero esté me agarró fuerte impidiendo - ¿A dónde vas? ¿Piensa escaparte una vez más? – Me dijo en un tono que solo él y yo pudimos escuchar.
-¡Oh! Eres la chica del evento, Hyung Suga y Jungkook nos hablaron mucho de ti… - Me dijo el chico con una gran sonrisa - ¡Por fin te conozco! Tenía muchas ganas de conocer a la chica que le robó el corazón a hyung Suga.
Yo tomé un poco de aire – Un placer conocerte, pero quiero aclarar que… - Iba a seguir hablando, pero otra vez fui interrumpida.
-¿Nos pueden dejar a solar? Quiero hablar algo con mi chica – Yo lo miré indignada.
Los chicos se fueron, aunque pude notar el disgusto que eso le causó a Jungkook. Cuando ya estuvimos solo me alejé lo más que pude de Suga - ¿Qué quieres? – Le dije en un tono frio.
-¿Qué quiero? Ayer me besaste y hoy me dices que ¿Qué quiero? – Mi cuerpo se tensó al escuchar esas palabras.
Aclaré un poco mi garganta – Lo que pasó ayer… - Guardé silencio por un momento, pero me obligué hablar – No puede volver a pasar, digamos que eso fue producto de los tragos que me había tomado, así que, por favor olvídate de mí ¿Si? Enserio no quiero problemas, quiero terminar bien mis vacaciones y volver a casa tranquila.
Suga se me acercó - ¡Lo siento! Pero eso no a ser posible, no puedo alejarme de ti, te lo dije ayer, me gustas mucho, no puedo y no quiero olvidar lo que pasa entre nosotros – Me tomó de la cintura y en un jalón con fuerza me acercó a él – Me gustas mucho Cielo – Me dijo susurrando en mis labios.
Mi respiración se comenzó agitar – Y-yo… y-yo…. – Las palabras no me salían, estaba ahí petrificada, podía sentir la respiración de Suga tan cerca de mí, su aliento, su aroma, era tan embriagante, era como una droga, la cual probé la primera vez y ya no pude dejar de probar, sus toques eran diferente a los de Jungkook, eran más delicados, pero decididos, el toque de sus manos hacía temblar todo mi cuerpo, el roce de sus labios hacia que mi corazón se agitara, estaba enloqueciendo por él.
Suga puso uno de sus dedos en mis labios, para intentar silenciarme - ¿Por qué te sigues resistiendo? Ambos sabemos que tú tambien deseas esto, me deseas tanto como yo te deseo a ti, quieres hacerte la fuerte y eso realmente no me importa, porque todos los muros que pongas entre nosotros yo los voy a derrumbar, los derrumbaré y llegaré a ti – Estaba haciendo un enorme esfuerzo por controlarme, pero mi cuerpo y mi corazón me pedían a gritos que cediera.
-E-esto… e-esto… no puede ser, somos tan diferentes… - Le dije ya embriaga de él.
Suga comenzó a darme cortos besos - ¿Crees que eso me importa? – Entre cada beso que me daba agregaba algo – Me gustas y eso es en lo único que pienso - ¿El resto? Me importa muy poco – Yo seguía ahí, hipnotizada por lo que él estaba haciendo – Eres mía ¿Lo sabes? Desde el primer momento que te vi, decidí que fueras mía – Yo miraba sus labios y sus ojos, estaba totalmente perdida en él – Asi que deja de alejarme y de hacer cosas que me dan celos ¿Me vas hacer caso?
Como si estuviera hipnotizada – Sí, soy tuya… - Dije.
Vi como una sonrisa se le dibujó en el rostro, una sonrisa de victoria - ¡Buena chica! Ahora… - Me dió un beso, que reflejaba desesperación, deseo – Alístate vamos a tener una cita.
-Y-ya te vas – Le dije cuando se alejó un poco de mí.
Él sonrió - ¿Quieres que me quede? – Se acercó a mi oreja - ¿Quieres que terminemos aquí lo que no pudimos terminar ayer? Si eso es lo que quieres no tengo ningún problema.
-¡Me voy arreglar! – Le dije rápidamente y como saliendo de aquel transé. Vi como sonrió con malicia, se alejó y se fue. Estaba acabada, este hombre me tenía en sus manos, completamente rendida ante él.