Llegué a mi habitación con el corazón a mil, no sabía cómo Suga había logrado hipnotizarme - ¿Qué te pasa? – Di un grito al escuchar aquella voz, al girarme veo a Cloe mirándome fijamente, de pie con un tarro de helado en sus manos.
-¿Q-que haces aquí? – Le dije nerviosa.
Ella me miró confundida – Por si no recuerdas, está tambien es mi habitación – Llevó una cucharada de helado a su boca - ¿Qué hiciste que vienes tan nerviosa? ¿Hiciste algo malo? ¿Con quién te acostaste?
Me puse firme, arreglé un poco mi ropa y aclaré un poco la garganta - ¿Qué? ¿Cómo que con quien me acosté? ¿Por quién me tomas? Además ¿Qué puedo hacer? Solo es que no esperaba encontrarte aquí, pensé que ya estarías desayunando ¿Qué haces comiendo helado a esta hora de la mañana? – Cloe elevó un poco los hombros y se limitó a darme un gesto de que, le importaba muy poco que fuera de mañana.
Comenzó a caminar, pero se detuvo – Que aburrida, ve acuéstate con alguien, estamos de vacaciones – Se giró para mirarme - ¡Ah! Hace un rato vino Suga a buscarte, se veía algo desesperado por encontrarte, como no sabía a donde te habías ido, me limité a decirle que no sabía dónde estabas, así que se fue corriendo ¿Todo bien con él? ¿Ha pasado algo entre los dos? ¿Ya se acostaron? ¡Mucho cuidado con lo que estás haciendo! Sabes que en unos días regresaremos a casa y este chico no es cualquier chico, es un famoso idol, no quiero que salgas lastimada, sé que dije que te acostaras con alguien, pero no con él – Cloe se acercó a mí, me dio un beso en la frente y siguió su camino.
Un suspiro salió de mi boca, llevé las manos a mi cabeza y despeiné un poco mi cabello ¿De verdad estaba haciendo las cosas bien? El universo sabe cuánto he tratado de que Suga se aleje de mí, pero este chico es bastante persistente, además no puedo seguir negando que me gusta mucho, su manera tan arrogante de hablarme, su rudeza y su frialdad, sus alocados celos, la manera en que me toca, sus besos, sus labios, todo de él me encanta, ya no puedo seguir resistiéndome. Había entrado nuevamente en aquel transé - ¿Qué haces ahí de pie? – La voz de Cloe me sacó de aquellos pensamientos.
Aclaré mi garganta - ¿Eh? Nada, tengo que alistarme, voy a salir, te toca desayunar sola, yo tengo algo que hacer – Miré la hora, tenía el tiempo justo para alistarme y salir al encuentro con el chico que me tiene loca.
-¿A dónde vas? ¿Con quién vas? ¿Por qué no me dices nada? ¿Te vas acostar con alguien? Espero que no sea Suga ¿Me oíste? – Escuchaba la voz de Cloe, pero simplemente la ignoraba, no queria responder a sus preguntas o por lo menos no ahora.
Me di una ducha, me puse, como era una isla, sabía que no podíamos hacer gran cosa, así que, simplemente me puse un short de jean, por debajo llevaba un vestido de baño de dos piezas, en la parte de arriba me puse una blusa blanca, manga larga, no la cerré si no que le hice un nudo, dejando ver el top del vestido de baño y algo de mi abdomen, me dejé el cabello suelto y me puse un sombrero, unas gafas para el sol y un bolso que hacia juego con mi outfit.
Salí de la habitación lo más rápido que pude, tenía el tiempo justo para llegar a la piscina que era el lugar donde me encontraría con Suga. Caminé lo más rápido que pude, hasta que llegué, lo vi ahí, de pie, con sus manos en los bolsillos del pantalón que llevaba puesto, se veía tan hermoso, tan sexy, tan imponente. Estaba de espaldas, miraba la piscina, era como si estuviera absorto en sus pensamientos. Yo me fui acercando con cuidado, queria asustarlo, pero mi plan falló, él se giró y me vio.
Su mirada me recorrió de arriba abajo, yo tragué con dificultad, él caminó con suma calma hacia mí - ¿No crees que estás mostrando mucho? – Yo sonreí, como podía ser tan celoso.
-Yo me siento hermosa con lo que llevo puesto – Le dije con orgullo.
Él me tomó de la cintura y me acercó a él – No dije que no te vieras hermosa, dije que estás mostrando mucho, no quiero que nadie te vea – Me dio un corto beso en los labios - ¿No te lo dije antes? – Se llevó una de sus manos a la cabeza - ¡Creí que lo había hecho! – Otro beso, pero esté fue más largo – Creí que te había dicho que ya tenías dueño y que tu dueño es algo posesivo y celoso.
Yo simplemente me reí – Creo que dije que yo aún no había aceptado a ese dueño – Él me miró con indignación, después llevó una mano a su pecho, algo dramático para mi gusto.
Suga me atrajo mucho más a él – Eso está por verse, me voy a encargar de que esto cambie hoy. Vamos, se nos hace tarde – Me indico que lo siguiera, a lo cual yo hice caso. Nos subimos a un auto que nos estaba esperando en la entrada del hotel.
-¿A dónde vamos? – Pregunté curiosa.
Él me miró – Es una sorpresa – Después de decir eso volcó su mirada a el hermoso paisaje que se veía mientras íbamos a aquel lugar.
Llegamos a un muelle, donde había muchos barcos y yates - ¿Vamos a pasear en yate? – Le dije emocionada. Él me miró tomó mi mano y comenzó a llevarme a uno de los yates que había en aquel muelle, no me decía nada, simplemente caminábamos en silencio.
Saludó al capitán, me dio la mano para que pudiera subir, cuando ya estábamos en aquel yate me dijo – Sí, quiero que estemos lejos de todo el mundo, quiero estar contigo a solas y mirar si puedo terminar lo que no hicimos ayer – Yo trague con dificultad – Quiero hacerte mía.
No pensé que este chico fuera tan directo, y debo confesar que escuchar esas palabras hicieron que mi cuerpo se tensara, lo admitía tambien, me moría por ser suya y esta vez no me iba a resistir.