Scarlett giró el volante de la lancha rápida y cortó el agua con la base de acero. Sus lentes de sol oscuros le permitían mirar directo al sol. El aroma del agua estancada atizó su nariz, y el viento acalorado apenas se sentía. Su espalda transpiraba y el sudor bajaba por el escote de seda que llevaba. La brisa que golpeaba su cuerpo era por la rapidez de la lancha metiéndose entre los botes y las góndolas, finalmente llegando al gran canal de Venecia, donde se encontraba la base en Italia de los Legione. Después de despedirse de Alice para siempre, tomó el primer auto que pudo robar hacia Venecia. La llevó lo más cerca que pudo, de ahí tomó un barco y se hospedó en San Marco, era una zona turística en la que pasaría desapercibida, y cambiándose de ropa, robó un poco más de dinero entre

