⤝LORENA⤞ Esperar por Santiago es lo peor que pude hacer. Creí tontamente que su nota era una broma, pero con el paso de los minutos y las horas me queda claro que Santiago no tiene ninguna intención de venir a despedirse de mí. Un vacío se me abre en el pecho, tomo mi maleta y salgo de la casa. Subo a mi camioneta y me alejo sin mirar atrás. El trayecto resultó pesado. El tráfico y el mal estado de las carreteras hasta la ciudad solo empeoran mi mal humor. Cuando finalmente llego a mi edificio, soy un manojo de cansancio y aburrimiento. Me duele todo el cuerpo, que lo único que deseo es lanzarme sobre mi cama y echarme a dormir hasta el año siguiente. Ojalá fuera posible. Con una sonrisa de resignación, bajo del auto, sin preocuparme de bajar las maletas, ya tendré tiempo más tarde,

