Solo nos quedan unos 10 días a lo mucho, para que vuelva a su convento. He tratado de aprovechar mucho el tiempo, aunque sigue siendo tímida por momentos se atreve un poco más; a veces me hago la despistada pero puedo darme cuenta que se queda mirando mi cuerpo, que se repasa los labios con su lengua, pero cuando fijo mi mirada en ella, prefiere huir. Es muy linda. Estaba parada detrás de ella, viendo cómo se concentraba escuchando la misa en la Tv. Me acerque, inclinándome para poder susurrarle a su oído. —¿No te aburres de ver lo mismo? —Jamás. Amo escuchar las alabanzas hacia el santísimo— rodé mis ojos. —No te gustaría escuchar música mejor—propuse. —Cuando termine—bufe al escucharla. Rodee el mueble, y me acerque a ella para tomar el control. Cambie de canal hasta que encontré u

