Narra August Tuve que salir de la oficina porque no soporté la presión de esa mujer, tuve la situación bajo control pero es perturbador. Llegué a imaginar que se negaría porque la vi confundida, ese es el estado que más odio porque es impredecible; menos mal supe llevarla hasta donde quería. No sé qué tan conveniente sea tenerla en la compañía, tendré que mantenerla intimidada para que no tome la decisión de hablar más de la cuenta. Voy directo al ascensor para irme por un café, agua o lo que sea, pero lejos de aquí. Llegando a la planta baja me topo con Otoniel y lo tomo del brazo. —Oye, así no dice buenos días, ¿Qué te pasa? —objeta haciendo su brazo a un lado. —Vamos por un café, yo invito. Lo sigo arrastrando conmigo aunque se resista. —Pero dentro de la compañía hay café, ¿para

