Emily Lo había decidido, por alguna razón ya había tomado mi decisión y quise que él la supiera lo más pronto posible, es por eso que no me aguante y fui a su trabajo. Ya paso dos meses y medio de su accidente, dos meses donde vivimos una pequeña luna de miel en casa. Por las mañanas desayunamos en el “patio” de la vivienda mirando el bosque, luego veíamos alguna película o alguna serie. Meses donde nos amamos sin medida y disfrutamos nuestros cuerpos como nunca antes lo habíamos hecho, mi vientre se había asomado un poco y las náuseas ya no eran tan recurrentes, mis padres habían comprado una casa cerca de la ciudad cuando les plantee la posibilidad de cambiarnos cerca de esa zona. Theo tolerab

