Emily Llevaba semanas corriendo de aquí para allá, va “corriendo”, no podía correr por mi pequeño Ben, pero me las arreglaba para hacer cada uno de mis tramites sin problema. Joe seguía a mi lado tan firme como el primer día, con la diferencia que ahora nos llevábamos bien y nos tolerábamos. Él ha sido el encargado de cuidarme mientras George trabaja, me ha acompañado a cada tienda que he ido e incluso me ha recordado que debo comer, porque al igual que todos los Hamilton, me concentro tanto que olvido aquello tan básico para mi supervivencia. - Joe – me miro – Debemos ir por las invitaciones y luego a la empresa – le informe mientras hacía tiempo para ir a casa de Molly. - ¿C

