La fiesta da por finalizada, los novios se marchan a descansar para tomar por la mañana el primer vuelo con rumbo a su luna de miel y admito tener sentimientos encontrados, por primera vez en mucho tiempo para ser más exactos, desde que me entere de su boda, me siento tranquilo; no siento esa necesidad de golpear objetos, maldecir a las personas o la inminente necesidad de arrancarme el pecho que me acompañaba a diario; no voy a mentir y decir que deje de amarla, porque muy dentro de mí, ese sentimiento aun permanece, aunque no sea amor como tal, el cariño seguirá intacto en mi corazón, fue mi primer amor y lo seguirá siendo, aunque en estos momento alguien mas ocupe ese hueco en mi pecho, la mujer que me hace hacer cosas estúpidas, como fingir delante de mi familia, o usurpar una habitaci

